El Recreativo gana, pero todavía tiene mucho que corregir
El Decano se lleva el X Trofeo de la Vendimia ante un Bollullos competitivo tras un partido espeso que necesitó de los penaltis para encontrar vencedor

El Recreativo de Huelva se adjudicó el X Trofeo de la Vendimia después de superar al Bollullos CF en una interminable tanda de penaltis. El encuentro terminó con empate 1-1 tras los noventa minutos, con Teté adelantando a los locales desde el punto de penalti y Álex Marín igualando en el tiempo añadido. Desde los once metros, el Decano terminó imponiéndose por 7-8 en una tanda que necesitó incluso de los dos guardametas para encontrar el desenlace.
Fue una victoria, sí. Pero también una noche en la que el conjunto dirigido por Jesús Galván volvió a dejar algunas dudas y, sobre todo, la sensación de que todavía queda mucho trabajo por delante antes de que llegue el inicio de la competición oficial.
Un minuto de silencio con el fuego como protagonista
El fútbol quedó durante unos minutos en un segundo plano antes del comienzo. El encuentro arrancó con un minuto de silencio en homenaje a los profesionales que están jugándose la vida para combatir el incendio que afecta a diferentes localidades de la provincia de Huelva, algunas de ellas próximas a Bollullos Par del Condado.
Fue un gesto sencillo, pero cargado de significado en una noche en la que el fuego estuvo presente incluso en el horizonte. El humo podía apreciarse desde el estadio y recordaba a todos que, mientras el fútbol trataba de continuar con cierta normalidad, otras personas estaban librando una batalla mucho más importante.
El Bollullos también quiso tener un detalle con los protagonistas. Antes del encuentro, ambos clubes recibieron una botella de vino para cada integrante de las dos plantillas, dentro de los actos del Trofeo de la Vendimia.
Intensidad, calor y pocas concesiones
El partido comenzó con intensidad. Ambos equipos quisieron competir y, aunque se trataba de una cita de pretemporada, durante buena parte del primer tiempo se pudo apreciar un ritmo considerable.
El calor tampoco ayudó. Aun así, algunos miembros del Frente Onuba se desplazaron hasta Bollullos para animar al Decano con sus cánticos, aportando ambiente a un encuentro que tuvo también el incendio como telón de fondo.
Las ocasiones llegaron con cuentagotas, pero las hubo. Los dos guardametas tuvieron que intervenir en varias acciones y evitaron que el marcador se moviese durante los primeros 45 minutos.
El primer cambio llegó en el minuto 19. Un futbolista del Bollullos tuvo que abandonar el terreno de juego después de sufrir molestias en la rodilla tras una acción anterior. El encuentro también estuvo marcado por la intensidad en los duelos y las interrupciones, hasta el punto de que desde el banquillo local hubo protestas por algunas decisiones arbitrales relacionadas con las faltas cometidas por el Recreativo.
La primera amonestación, según el desarrollo del encuentro, fue para Aitor García en el minuto 35.
El penalti cambia el escenario
El segundo tiempo comenzó con un golpe para el Recreativo. Apenas habían transcurrido tres minutos cuando el Bollullos dispuso de un penalti a favor. Teté no perdonó desde los once metros y colocó el 1-0 en el marcador en el minuto 49.
El tanto obligó al Decano a elevar la intensidad. Galván comenzó además a mover sus piezas y modificó por completo la defensa minutos después, dando entrada a nuevos futbolistas.
Sin embargo, durante los primeros 25 minutos del segundo periodo fue el Bollullos el que se mostró más peligroso. El conjunto condal encontraba espacios y conseguía acercarse con mayor frecuencia a la portería recreativista.
Al Recreativo le costaba. No terminaba de sentirse cómodo y el partido se desarrollaba en unos parámetros que no favorecían demasiado al conjunto albiazul.
El larguero y el último arreón
El Decano, eso sí, no dejó de intentarlo. En el minuto 76 llegó una de sus acciones más peligrosas: un disparo que terminó estrellándose contra el larguero y que pudo haber significado el empate.
El equipo de Galván comenzó entonces a apretar más. Faltaba claridad, pero no intención. El Recreativo necesitaba encontrar ese último pase, ese último remate que permitiera volver a meterse de lleno en el partido.
Y cuando parecía que el tiempo se agotaba, llegó el premio.
En el minuto 93, Álex Marín apareció para marcar el 1-1 y devolver la vida al Decano. Un gol que llevó el Trofeo de la Vendimia directamente a los penaltis.
Una tanda interminable
Y ahí comenzó otra historia.
La tanda se alargó mucho más de lo habitual. Ambos equipos fueron intercambiando lanzamientos y goles hasta llegar a una situación prácticamente surrealista: los dos porteros tuvieron que asumir protagonismo desde los once metros.
El Bollullos llegó a marcar siete penaltis, mientras que el Recreativo convirtió ocho. La tanda terminó con el lanzamiento de Fernando, guardameta recreativista, que anotó el penalti definitivo. Después, el portero del Bollullos no pudo convertir el suyo.
El resultado final: 7-8 para el Recreativo de Huelva.
Victoria para el Recre, reflexión para Galván
El Decano se lleva el Trofeo de la Vendimia. Y eso siempre cuenta. Ganar ayuda, incluso en pretemporada. Pero sería engañarse a uno mismo si únicamente se mirase el resultado.
El Recreativo no se sintió cómodo durante buena parte del encuentro. Le costó dominar, sufrió por momentos ante un rival de una categoría inferior y necesitó llegar hasta el descuento para evitar la derrota durante los noventa minutos.
También hay que entender el contexto. Es pretemporada, hubo numerosos cambios y el equipo continúa asimilando las ideas de Jesús Galván. No es momento de sacar conclusiones definitivas, pero sí de tomar nota.
Porque precisamente estos partidos sirven para eso: para detectar aquello que todavía no funciona.
Y si algo está dejando esta pretemporada es que el Recreativo necesita seguir creciendo como bloque. Ante el Betis Deportivo quedó patente que la intensidad y la capacidad para competir durante los malos momentos todavía deben mejorar. En Bollullos, aunque el resultado terminó sonriendo al Decano, también aparecieron algunas de esas mismas dudas.
La buena noticia es que todavía hay tiempo.
El próximo sábado llegará una prueba bastante más exigente ante el Extremadura en Almendralejo. Será otra oportunidad para comprobar si el equipo da un paso adelante y, sobre todo, si consigue acercarse un poco más al Recreativo que Jesús Galván quiere construir.
De momento, el Trofeo de la Vendimia viaja a Huelva. La copa está en casa. El trabajo, todavía en marcha.


