Pablo Carreño se corona en su debut y priva a Dani Mérida de su segundo título
El tenista gijonés impone su jerarquía por 7-6 y 6-4 en la víspera de cumplir los 35 años
Roberto Bautista cierra su carrera con la Medalla de Honor del Real Club Recreativo de Tenis

Llegó como sustituto de urgencia para tapar el inesperado hueco que dejó el madrileño Rafa Jódar y se marchó de la capital onubense con la copa bajo el brazo. El tenista asturiano Pablo Carreño Busta no necesitó más que una invitación de última hora y un par de encuentros para estrenarse con letras de oro como campeón de la Copa del Rey de Tenis. El jugador gijonés derrotó a Dani Mérida por 7-6 y 6-4 en una gran final que cumplió con las altas expectativas del público que abarrotó las gradas del Real Club Recreativo de Tenis de Huelva.
Veteranía frente a ambición. Ese fue el hilo conductor de un compromiso de alta escuela en el que Carreño, ex número diez del ranking mundial de la ATP, impuso su jerarquía en los momentos cruciales del choque. Capaz de elevar de forma notable su nivel de juego en los instantes de mayor exigencia técnica, el asturiano no dio opción a un Mérida que luchó con todo su arsenal sobre el albero onubense, pero que no encontró el resquicio necesario para invertir el rumbo de un encuentro sumamente disputado.
El primer set del choque fue un puro ejercicio de tensión sostenida. Ninguno de los dos contrincantes cedió con facilidad, mostrándose muy sólidos y minimizando los errores no forzados. El parcial fue desgranándose juego a juego sin que ninguno de los contendientes lograra la rotura de servicio que despejara el horizonte. Ante tal igualdad, la muerte súbita funcionó como el juicio final de la manga. Fue ahí donde el medallista de bronce olímpico en Tokio 2020 se administró el tie-break, apuntándoselo a su favor para situarse con una ventaja anímica que, a la postre, resultó definitiva para el desenlace del campeonato.
El segundo set se desarrolló de igual manera, aunque de forma más explícita y favorable para los intereses del jugador asturiano. Carreño quebró el saque de Mérida en el momento oportuno del parcial, rompiendo la paridad que había caracterizado el enfrentamiento hasta ese instante. Una vez por delante en el marcador, cerró el partido con un definitivo 6-4.
Dani Mérida, quien dos años atrás sorprendió a los apasionados onubenses con apenas 19 años al alzarse de forma brillante con la 99.ª edición del torneo, llegó a la cita de este sábado con el enorme mérito añadido de haber eliminado en las semifinales del viernes a un histórico como Roberto Bautista, quien recibió justo antes de su partido la medalla de honor de la entidad albiazul. Pese a que el esfuerzo de aquella remontada ante el castellonense fue superlativo, Mérida compitió de tú a tú frente a Carreño en todo momento. Aunque no pudo revalidar el trofeo conquistado el pasado curso, el excelso nivel exhibido a lo largo de toda la semana confirma que el tenis nacional tiene en el madrileño de 21 años a uno de sus valores más sólidos de cara al futuro a corto plazo.
Para Pablo Carreño, en cambio, la tarde de este sábado en la capital onubense adquiere un significado profundamente especial. El gijonés aterrizó en el torneo decano de España como un relevo de emergencia y se marcha con su primer título de la Copa del Rey en la mismísima víspera de cumplir los 35 años de edad. El mejor regalo posible ya lo obtuvo.



