El Juvenil del Recreativo se queda sin ascenso y continuará en Liga Nacional

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El conjunto recreativista venció en Córdoba en la última jornada, pero la combinación de resultados necesaria no se produjo y el objetivo del regreso a División de Honor tendrá que esperar

David Ortega asume el control total de la cantera del Recreativo de Huelva


   No hubo milagro para el Juvenil A del Recreativo de Huelva. El conjunto dirigido por Dani Andivia cumplió con su obligación en la última jornada ganando su partido en Córdoba, pero la carambola necesaria para lograr el ascenso terminó escapándose. Los resultados de Zabal y Utrera no acompañaron y el Decano seguirá una temporada más en Liga Nacional, una categoría que, para un club de la dimensión del Recreativo, sabe claramente a insuficiente.

 

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El equipo blanquiazul llegaba a la última cita del campeonato con opciones matemáticas de ascenso, aunque dependiendo de terceros. La victoria era obligatoria y el Recreativo hizo los deberes gracias a los goles de Paco Rodríguez y Chelu. Sin embargo, los resultados de sus rivales directos terminaron frustrando cualquier posibilidad de regresar a División de Honor.

El desenlace pone fin a una temporada marcada por la irregularidad y por la sensación de que el equipo nunca llegó a consolidarse como un auténtico candidato al ascenso. Tras el tempranero descenso del curso pasado, se esperaba una reconstrucción inmediata y una plantilla confeccionada específicamente para recuperar la categoría en un solo año. Pero la realidad deportiva terminó siendo muy distinta.

Las primeras señales de alarma aparecieron demasiado pronto. La derrota en la jornada inaugural en Coria del Río ya dejó ciertas dudas, mientras que el empate en casa frente al colista Santa Marta, apenas en la tercera fecha del campeonato, confirmó que algo no terminaba de funcionar en el equipo.

Con el paso de las jornadas, el Recreativo transitó durante mucho tiempo por la zona media de la clasificación, lejos de las posiciones de privilegio. Fue un buen tramo de competición el que permitió a los de Dani Andivia engancharse a la pelea por el ascenso, aunque la falta de regularidad lejos de casa terminó pasando factura.

Las derrotas como visitante en Ceuta y ante el San Roque de Sevilla, además del duro tropiezo en casa frente al Utrera, dejaron al conjunto onubense sin apenas margen de error en el tramo decisivo de la temporada. Un peaje demasiado caro para un equipo obligado a pelear por el liderato desde el inicio.

Además de los problemas competitivos, el equipo también sufrió importantes contratiempos en la confección de la plantilla. Las salidas de jugadores como Amandio y Manuel Vázquez, futbolistas con peso específico dentro del grupo, debilitaron considerablemente al plantel.

El único refuerzo realizado durante el curso fue el de Marcos Ávila, una incorporación insuficiente para paliar las carencias de una plantilla muy corta de efectivos. Con apenas 18 fichas del Juvenil A, el cuerpo técnico se vio obligado en numerosas ocasiones a completar convocatorias recurriendo a futbolistas del Juvenil B.

La situación del Atlético Onubense tampoco ayudó a estabilizar al juvenil. Las necesidades constantes del filial, afectado durante gran parte del curso por lesiones, sanciones y convocatorias del primer equipo, provocaron que varios jugadores alternaran categorías y perdieran continuidad con el Juvenil A.

 

 

Todo ello acabó condicionando el rendimiento de un equipo que, pese a las dificultades, consiguió llegar con opciones hasta la última jornada del campeonato. Un mérito competitivo que, sin embargo, no logra ocultar la decepción de no haber conseguido el objetivo marcado desde el inicio.

La próxima temporada el Recreativo volverá a intentarlo en Liga Nacional, donde coincidirá nuevamente con el Siempre Alegres como representantes onubenses de la categoría. La entidad confía en la base existente dentro de la cantera, con varios jugadores que continuarán en edad juvenil y una generación procedente del Juvenil B que viene empujando con fuerza para ganarse un sitio en el primer equipo juvenil.

El ascenso tendrá que esperar, pero el Recreativo sabe que recuperar su lugar en División de Honor no debe convertirse en una aspiración puntual, sino en una obligación deportiva acorde a la historia y exigencia de una cantera que necesita volver cuanto antes a la élite del fútbol juvenil nacional.