José Miguel Alba, talento onubense y recreativismo con destino internacional: del baloncesto andaluz a Canadá
El joven base sevillano, con profundas raíces en Huelva, continúa su crecimiento deportivo y académico en la Mount Royal University tras una brillante trayectoria en el baloncesto nacional
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Con apenas 18 años, José Miguel Alba Gabaldón ya representa mucho más que una joven promesa del baloncesto andaluz. Nacido en Sevilla, pero estrechamente vinculado a Huelva desde la infancia, el base continúa abriéndose camino en el panorama internacional gracias a una combinación de talento, esfuerzo y madurez impropia de su edad. Su reciente aventura en Canadá supone un nuevo paso en una carrera construida desde la humildad y el compromiso colectivo.
Nacido el 27 de julio de 2007 y con una fuerte conexión familiar y emocional con la provincia onubense, José Miguel siempre ha mantenido intacto su vínculo con Huelva. El Portil forma parte inseparable de sus veranos y el Real Club Recreativo de Huelva ocupa un lugar especial en su vida desde pequeño. Socio y recreativista declarado, quienes le conocen aseguran que no es extraño verle aparecer en cualquier vestuario luciendo una camiseta del Decano.
Con una estatura de 1,86 metros y desempeñándose en la posición de base, destaca por su velocidad, capacidad defensiva, lectura del juego y facilidad anotadora. Sin embargo, quienes han compartido pista y vestuario con él coinciden en señalar una virtud todavía más importante: su compromiso absoluto con el equipo por encima de cualquier protagonismo individual.

De Mairena al baloncesto de élite
Sus primeros pasos deportivos llegaron en Mairena del Aljarafe, donde comenzó a desarrollar su pasión por el baloncesto desde categorías benjamines en el CD Amigos de la Canasta. Durante su infancia compaginó el fútbol y el baloncesto, aunque finalmente terminó decantándose definitivamente por la canasta.
El vínculo familiar con el baloncesto onubense resultó clave en sus inicios. El onubense Manuel Feria, amigo de su padre, facilitó su llegada al club mairenero, donde además tuvo la oportunidad de trabajar junto a una figura muy querida en Huelva como Salvi Quintero, con quien fortaleció especialmente su evolución técnica.
Desde muy joven comenzó a destacar en los campeonatos provinciales y autonómicos, siendo habitual en las convocatorias de la Selección Sevillana. Mientras otros jugadores optaban por incorporarse rápidamente a grandes canteras, José Miguel prefirió seguir creciendo rodeado de su entorno más cercano hasta dar el salto definitivo en edad cadete al Real Betis Baloncesto.
Compitiendo junto a los mejores
Durante su etapa formativa ha compartido vestuario y competición con algunos de los nombres más prometedores de su generación. Entre ellos destacan los onubenses Gonzalo Fernández, actualmente en 2ª FEB con Morón, y Alfonso Rodríguez, jugador de Unicaja U22, además de Mathias Alesanco, internacional absoluto con Brasil.
También ha tenido la oportunidad de medirse frente a talentos de proyección internacional como Hugo González, actual jugador vinculado a los Boston Celtics, o Egor Demin, relacionado con la estructura de los Brooklyn Nets, además de numerosos jugadores españoles que actualmente desarrollan sus carreras en universidades estadounidenses.
Un palmarés construido desde el trabajo
La progresión de José Miguel ha ido acompañada de importantes éxitos colectivos e individuales. En categoría cadete logró proclamarse campeón de Sevilla, siendo además MVP de la final y máximo anotador con 28 puntos. También conquistó el Campeonato de Andalucía con la Selección Sevillana, fue subcampeón autonómico de clubes y alcanzó el séptimo puesto en el Campeonato de España.
Ya en categoría junior continuó creciendo de manera exponencial. Durante sus dos temporadas compaginó la formación con competición en 3FEB y cerró su último año con una media de 12,3 puntos por encuentro.
Especialmente recordada fue su actuación en la final del Campeonato de Andalucía junior de segundo año, donde firmó una exhibición de 35 puntos que le valió el reconocimiento como MVP del partido y llamó definitivamente la atención de numerosos programas deportivos y técnicos nacionales.
La apuesta diferente: Canadá
Cuando parecía que su futuro podía continuar en España o incluso en el baloncesto universitario estadounidense, José Miguel optó por un camino distinto. Tras conversar con el cuerpo técnico de la Mount Royal University, encontró en Canadá un proyecto que le convenció tanto a nivel deportivo como académico.
La importancia otorgada a la formación universitaria terminó siendo decisiva para aceptar la propuesta y convertirse en uno de los pocos andaluces que han llegado a competir en la USport, la potente liga universitaria canadiense.
La adaptación no fue sencilla. El idioma, el clima, la cultura y el cambio radical de vida supusieron un desafío importante para un jugador todavía muy joven. Sin embargo, su capacidad de trabajo y madurez le han permitido integrarse plenamente en apenas unos meses.
En su primera temporada sénior ya ha formado parte de la mejor campaña reciente de los Mount Royal Cougars y recientemente ha recibido además el esperado Study Permit con validez para los próximos cuatro años.
Sin olvidar sus raíces
Pese a su aventura internacional, José Miguel mantiene intacta su conexión con Andalucía y especialmente con Huelva. Durante sus últimas semanas en España ha estado entrenando junto al AD Rem Onuba (CB Onuba), equipo que pelea por el ascenso a 3ª FEB, buscando seguir aprendiendo de jugadores veteranos y continuar sumando experiencia competitiva.
Porque más allá de los títulos, estadísticas o reconocimientos, la figura de José Miguel Alba Gabaldón destaca por una mentalidad basada en el aprendizaje constante, la humildad y el compromiso colectivo. Un talento con raíces onubenses que sigue creciendo lejos de casa, pero sin perder nunca de vista de dónde viene.


