El Aroche rescata un punto en su vuelta al Nuevo San Mamés (2-2)

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Un doblete de José Tejero culmina una vibrante reacción local tras seis meses de ausencia en un duelo cargado de emoción

El Atlético Onubense se enreda ante el Egabrense y coquetea con el descenso (1-2)


(Información y fotos del Facebook del Aroche CF)

 El fútbol ha vuelto a sonreír en el Nuevo San Mamés medio año después. El Aroche firmó este domingo un empate con sabor a triunfo (2-2) ante el Rayo Sanluqueño, en un encuentro que sirvió para reconciliar a la parroquia onubense con las mejores sensaciones del curso pasado. Pese a las numerosas bajas que continúan lastrando al plantel —dirigido en esta ocasión desde la banda por el tándem formado por José y Juan Antonio—, el conjunto serrano demostró carácter, fe y una comunión inquebrantable con su gente.

El choque arrancó con un dominio local abrumador.Los locales salieron con una marcha más, acumulando llegadas de peligro al área gaditana. Sin embargo, la efectividad penalizó de nuevo a los onubenses. En el minuto 5, un centro medido desde el carril izquierdo pilló descolocada a la zaga y acabó con remate de Lolo Vidal en el fondo de las mallas, estableciendo el 0-1.

El golpe no frenó a los locales. José Tejero rozó la igualada poco después con una vaselina sutil que se marchó alta tras un error en la salida de balón visitante. Pero la historia volvió a repetirse como un calco: otra acción idéntica por la izquierda culminó Lolo, de nuevo, en el 0-2 sin oposición. Un castigo excesivo para los méritos del Aroche, que incluso dispuso de una clarísima ocasión en las botas de Cecilio antes de enfilar el túnel de vestuarios.

Una segunda mitad de comunión y coraje

Tras el descanso, el ambiente cambió por completo. Alentado por una grada volcada y entregada, el equipo mutó para recuperar la identidad competitiva que encandiló a la categoría la temporada pasada. A pesar de las limitaciones físicas y las urgencias por la enfermería, el dueño del terreno de juego pasó a ser el cuadro local.

Las declaraciones de intenciones no tardaron en traducirse en ocasiones. Juan Camilo, revulsivo desde el banquillo, vio cómo un defensa sacaba su remate bajo palos cuando la afición ya cantaba el gol. El asedio encontró su premio en el minuto 64, cuando José Tejero aprovechó una asistencia excelsa de Rubén para recortar distancias (1-2), coronando una actuación sobresaliente del joven atacante.

El éxtasis definitivo llegó en el minuto 75. El propio José Tejero irrumpió en la frontal y fue derribado antirreglamentariamente cuando enfilaba la portería contraria. El colegiado señaló penalti y roja directa para el infractor Matito. Con la frialdad que le caracteriza, el pichichi del equipo no falló desde los once metros para firmar el 2-2 definitivo y prolongar su immaculada racha histórica desde el punto fatídico.

En los instantes finales, el Aroche flirteó con una remontada heroica, aunque también sufrió un susto en las postrimerías que el Rayo Sanluqueño a punto estuvo de aprovechar. Al final, un punto balsámico que, más allá de la delicada situación que atraviesa el equipo en la clasificación, revitaliza la moral colectiva y devuelve la ilusión al feudo arochense.