Carlos Maltrana pone punto y final a su ciclo en la AD Cartaya tras una temporada límite
El técnico cartayero se despide del club tras una temporada muy complicada a nivel deportivo e institucional

Carlos Maltrana ha anunciado su salida de la AD Cartaya, cerrando así una etapa marcada por la exigencia deportiva y una compleja coyuntura institucional. Su despedida, difundida a través de redes sociales tras la conclusión de la temporada, deja el retrato de un curso condicionado por la inestabilidad y la falta de recursos, pero también por el compromiso y la resiliencia.
La sensación de haber cumplido, al menos en el plano deportivo inmediato, el objetivo de la permanencia queda intacta. No obstante, la continuidad del equipo en la categoría queda sujeta a factores externos por los posibles descensos por arrastre en categorías superiores. Una circunstancia que añade incertidumbre al balance final de una campaña ya de por sí compleja.

El técnico asumió las riendas del primer equipo tras la dimisión de Kuiki, encontrándose con un escenario deportivo colapsado después de la salida repentina de hasta 14 jugadores de la primera plantilla, obligando al técnico a recomponer el grupo con jugadores del filial y del juvenil para poder afrontar entrenamientos y partidos.
La dificultad no fue solo deportiva. Maltrana tuvo que desempeñar su labor sin un cuerpo técnico estructurado, asumiendo prácticamente en solitario la planificación, preparación y gestión del equipo. El propio entrenador ha querido subrayar esa realidad en su carta de despedida, donde reconoce que “no se dieron las condiciones mínimas para que un equipo pueda competir con normalidad”. Aun así, reivindica el esfuerzo colectivo de una plantilla que, pese a las adversidades, decidió mantenerse unida.

En su mensaje, Maltrana pide disculpas a la afición por los resultados, pero insiste en que el grupo “lo ha intentado de todas las maneras” y señala que se va «con la cabeza alta y el alma rota”, definiendo su paso por el club como un aprendizaje “mayúsculo”. No oculta, además, su deseo de regresar en el futuro: “Me despido con el firme objetivo de volver a cruzar nuestros caminos”.
Más allá de lo estrictamente deportivo, la salida del técnico cartayero abre un periodo de reflexión en la entidad. El ya exentrenador, que cierra un ciclo de tres temporadas, apunta a la necesidad de redefinir el rumbo institucional del club, con una hoja de ruta clara que permita recuperar la estabilidad y competitividad.

