AD REM Onuba conquista Cáceres con una exhibición de autoridad (75-109)

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Los de Javi Castilla firman una victoria incontestable a domicilio, superan la barrera de los cien puntos y presentan sus credenciales como uno de los grandes aspirantes a pelear por el ascenso. Unai Chagoyen, con 29 de valoración, lideró una actuación coral en la que brillaron también Umar Rashid, Víctor Pérez, Álex López y un Raúl Postigo que repartió diez asistencias


 

Ad Rem Onuba continúa alimentando la ilusión de la marea negra. Y lo hace de la mejor manera posible: Ganando, convenciendo y ofreciendo un baloncesto de muchos quilates. El conjunto dirigido por Javi Castilla conquistó Cáceres con una actuación extraordinaria ante San Antonio Cáceres (75-109), en un encuentro que sirvió para demostrar que las aspiraciones del equipo onubense esta temporada van mucho más allá de competir. El objetivo empieza a dibujarse en el horizonte y, a tenor de lo visto sobre la pista, argumentos no le faltan a este equipo para soñar.

Treinta y cuatro puntos de diferencia reflejan la superioridad de un Ad Rem Onuba que dominó el encuentro desde sus primeros compases, mantuvo una intensidad competitiva sobresaliente durante los cuarenta minutos y terminó convirtiendo la pista cacereña en un auténtico escaparate de su potencial ofensivo. Los rojinegros superaron la centena de puntos, firmaron 18 triples y dejaron una sensación de equipo sólido, ambicioso y con una capacidad de anotación demoledora.

La victoria comenzó a construirse desde el primer cuarto y fue creciendo con el paso de los minutos hasta convertirse en una exhibición colectiva. Al descanso, el marcador ya señalaba un 37-49 que otorgaba a los onubenses una ventaja de doce puntos. Pero lejos de conformarse, Ad Rem Onuba regresó de vestuarios decidido a ampliar distancias y terminó cerrando una segunda mitad de enorme contundencia.

 

 

QUINTETO DE GARANTÍAS PARA MARCAR EL RITMO

Javi Castilla volvió a apostar de inicio por un quinteto que está demostrando ser una de las grandes fortalezas del equipo: Álex López, Raúl Postigo, Umar Rashid, Unai Chagoyen y Jasper Reinalda. Una combinación de talento, experiencia, capacidad física y criterio baloncestístico que permitió a los visitantes tomar rápidamente el control del encuentro.

San Antonio Cáceres comenzó con ganas de agradar ante su público y trató de plantar cara desde los primeros ataques. Sin embargo, pronto se encontró con un rival que llegaba a la cita con las ideas muy claras y un porcentaje de acierto que empezaba a marcar diferencias.

Los onubenses encontraron buenas situaciones de lanzamiento, movieron el balón con criterio y comenzaron a imponer su ritmo. El primer periodo transcurrió con Ad Rem Onuba llevando la iniciativa y mostrando las primeras señales de lo que estaba por venir. Los locales intentaban mantenerse cerca, pero la maquinaria rojinegra ya había comenzado a funcionar.

El 17-24 con el que concluyeron los primeros diez minutos reflejaba la superioridad visitante y anticipaba una tarde complicada para el conjunto cacereño.

EL ACIERTO EXTERIOR COMIENZA A MARCAR DIFERENCIAS

El segundo cuarto confirmó que Ad Rem Onuba había viajado a Cáceres dispuesto a ofrecer algo más que una victoria. El lanzamiento exterior empezó a convertirse en una de las principales armas de los onubenses, que encontraron el camino hacia el aro con una facilidad extraordinaria.

Javi Castilla movió el banquillo para mantener la frescura y la intensidad de sus jugadores, dando entrada a diferentes piezas que supieron conservar el nivel competitivo del equipo. Esa profundidad de plantilla, unida a la capacidad de todos para aportar en distintas facetas del juego, permitió que el rendimiento colectivo no disminuyera con las rotaciones.

San Antonio Cáceres trataba de resistir a base de carácter y esfuerzo, pero sus intentos por reducir la diferencia chocaban una y otra vez con la respuesta de un adversario que controlaba el partido y castigaba cada desajuste defensivo.

Los rojinegros se marcharon al descanso con un favorable 37-49. Doce puntos de ventaja que podían parecer una renta importante, aunque las sensaciones sobre la pista invitaban a pensar que Ad Rem Onuba todavía tenía mucho más que ofrecer.

UN TERCER CUARTO PARA TERMINAR DE CONQUISTAR EL PARTIDO

Si los dos primeros periodos habían servido para demostrar la superioridad onubense, el tercero fue el momento de consolidarla.

Ad Rem Onuba regresó a la cancha con la misma determinación y siguió desplegando un baloncesto dinámico, efectivo y espectacular. Unai Chagoyen, Víctor Pérez, Joshua, Raúl Postigo, Antonio, Bilbao, Jasper y Sebas fueron aportando soluciones en ataque, demostrando que el peligro podía llegar desde cualquier posición y a través de diferentes protagonistas.

El equipo combinó el acierto desde la línea de tres puntos con buenas acciones de dos, dominio de la zona y velocidad en las transiciones ofensivas. La circulación de balón permitió encontrar lanzamientos liberados y castigar a una defensa local que cada vez tenía más dificultades para contener las múltiples alternativas de los visitantes.

Los triples se sucedían, la ventaja crecía y el conjunto cacereño empezaba a quedarse sin respuestas ante un equipo que parecía disfrutar de cada posesión.

El tercer cuarto terminó con un parcial de 21-28 y un marcador de 58-77. Diecinueve puntos de diferencia que dejaban el encuentro prácticamente encarrilado y situaban a Ad Rem Onuba ante la posibilidad de cerrar una victoria de enorme valor con una actuación de auténtico prestigio.

UNA APISONADORA ROJINEGRA PARA SUPERAR LA CENTENA

El último periodo fue la confirmación definitiva de que los onubenses habían llegado a Cáceres con una ambición sin límites.

San Antonio Cáceres fue perdiendo capacidad de respuesta ante la intensidad, el acierto y la superioridad de un Ad Rem Onuba que no levantó el pie del acelerador. Los visitantes siguieron jugando con personalidad, mantuvieron la concentración y continuaron encontrando el aro con una facilidad que terminó por convertir el desenlace en una auténtica fiesta ofensiva.

El parcial de 17-32 del último cuarto puso el broche a una actuación sobresaliente. Los rojinegros no solo se llevaron la victoria, sino que superaron la barrera de los cien puntos para establecer el definitivo 75-109.

Un resultado contundente que habla por sí solo, pero que no alcanza a explicar todo lo que ofreció el equipo sobre la pista. Hubo espectáculo, pasión, orgullo, compromiso y, sobre todo, una mentalidad ganadora que permitió a los onubenses dominar el encuentro de principio a fin.

Los 18 triples anotados fueron una de las grandes señas de identidad de una tarde para recordar. Una exhibición desde el perímetro que, unida al trabajo colectivo, al dominio de la pintura y a la velocidad ofensiva, terminó desarmando por completo al conjunto local.

UNAI CHAGOYEN LIDERA UNA ACTUACIÓN LLENA DE PROTAGONISTAS

En una victoria tan coral siempre resulta complicado destacar a un único jugador. Sin embargo, los números volvieron a señalar a Unai Chagoyen como uno de los grandes protagonistas del encuentro. El jugador rojinegro fue nuevamente reconocido como MVP tras firmar una actuación espectacular: 19 puntos, 9 rebotes, 2 recuperaciones y 29 de valoración.

Un rendimiento que refleja su influencia en la pista y su capacidad para marcar diferencias en los momentos importantes. Unai Chagoyen volvió a demostrar que es una pieza fundamental en el engranaje de Javi Castilla.

Pero la exhibición de Ad Rem Onuba tuvo muchos más nombres propios.

Víctor Pérez firmó también una actuación destacada, aportando 18 puntos y 12 de valoración, convirtiéndose en otro de los grandes argumentos ofensivos del conjunto onubense.

Álex López completó un partido de enorme calidad. Sus 13 puntos y 16 de valoración confirman su importancia dentro del equipo y su capacidad para contribuir de manera decisiva al rendimiento colectivo.

Umar Rashid fue otro de los jugadores que brilló con luz propia. Sus 18 puntos y 18 de valoración reflejan una aportación sobresaliente, demostrando su capacidad anotadora y su peso específico en el juego interior y ofensivo del conjunto rojinegro.

Y mención especial merece el capitán, Raúl Postigo. El director de juego volvió a ejercer como líder dentro de la pista, manejando los tiempos del partido y poniendo su talento al servicio de sus compañeros. Aunque su anotación se quedó en seis puntos, su influencia fue mucho más allá de la estadística anotadora: 10  asistencias y 13 de valoración.

Diez pases de canasta que hablan de su visión de juego, su generosidad y su capacidad para hacer mejores a quienes le rodean. Porque los grandes jugadores no siempre son los que más puntos anotan, sino también aquellos que saben interpretar cada momento del partido y encontrar al compañero mejor situado. Postigo volvió a demostrar por qué es el capitán y una de las referencias de este proyecto.

 

 

UNA VICTORIA QUE ALIMENTA EL SUEÑO DE LA MAREA NEGRA

La conquista de Cáceres supone mucho más que sumar una nueva victoria en el casillero. Es una declaración de intenciones. Los Chocos Diabólicos han demostrado que cuentan con argumentos deportivos para aspirar a cotas importantes y que su candidatura al ascenso no es una simple ilusión alimentada por la afición.

El equipo de Javi Castilla transmite seguridad, cuenta con diferentes alternativas ofensivas, dispone de jugadores capaces de asumir responsabilidades y, sobre todo, está construyendo una identidad reconocible: intensidad, solidaridad, velocidad, acierto y mentalidad competitiva.

La profundidad de la plantilla y la aportación de sus diferentes integrantes permiten al técnico gestionar los esfuerzos sin perder capacidad de respuesta. Y cuando a todo ello se suma una tarde de inspiración como la vivida en Cáceres, el resultado es un equipo capaz de firmar actuaciones de enorme contundencia.

La marea negra tiene motivos para ilusionarse. Los llamados «chocos diabólicos» siguen haciendo camino, llevando el nombre de Huelva por las canchas y demostrando que están dispuestos a pelear por algo grande.

Una victoria de autoridad, una exhibición de baloncesto y un mensaje para todos sus rivales: Este Ad Rem Onuba tiene hambre, talento y ambición. El camino todavía es largo, pero noches como la de Cáceres invitan a creer que esta temporada puede ser verdaderamente histórica.

La Marea Negra tiene derecho a soñar. Porque estos chocos diabólicos no han viajado a Cáceres para hacer turismo. Han ido a conquistar la pista y a demostrar que quieren hacer Historia.

Con esta victoria, el Ad Rem Onuba se coloca en la cuarta posición de la clasificación, con un balance de cuatro victorias y dos derrotas.

El equipo descansará la próxima semana y volverá a la competición el domingo 22 de noviembre, a las 12:00 horas, en el Polideportivo Andrés Estrada de Huelva. Allí recibirá al Blaublock Gymnástica Avanza El Puerto, en el encuentro correspondiente a la jornada 8.

 


FICHA TÉCNICA

SAN ANTONIO CÁCERES: 75 (17-20-21-17)

Quinteto inicial: S. Sharashide (14), A. Froufe (11), A. Cuadra (2), B. Baíllo (7), J. Espinal Reynoso (13).

Banquillo: M. Morichetti (4), J. Sanguino, D. Abato, J. Barrientos (11), A. Valiente (4), K. Patrick (9).

 

AD REM ONUBA: 109 (24-25-28-32)

Quinteto inicial: A. López (13), Raúl Postigo (6), U. Rashid (18), U. Chagoyen (19), Jasper Reinalda (8).

Banquillo: Víctor Pérez (18), Sebas Domínguez (2), Pablo Jodar (2), Antonio Rodríguez (9), Joshua Siervo (9), Mario Lamela (4), U. Bilbao.

ÁRBITROS: José Antonio Morales Santoclides y Ana Fernández Blanco.

Eliminados: J. Espinal Reynoso (San Antonio Cáceres).

INCIDENCIAS: Sexta Jornada de Liga del Grupo DB de 3ª FEB, disputada en el Pabellón Felipe Arias de Cáceres con presencia en las gradas de aficionados onubenses.