Última jornada para Huelva Comercio y SD Aljaraque: Entre la decepción, la tristeza y la esperanza
SD Aljaraque afronta su adiós a la categoría buscando una victoria emocional ante su afición, mientras Huelva Comercio Viridis cierra el curso lejos de casa con la obligación de competir y reflexionar sobre un proyecto que necesita reconstrucción
El CB Onuba ya es de playoff: Huelva vuelve a soñar con el ascenso

SD Aljaraque afronta este fin de semana su último compromiso en la 3ª FEB tras consumarse un descenso que pone fin a una campaña complicada. El conjunto aljaraqueño recibirá este sábado a las 19:00 horas en el Polideportivo de Aljaraque a Lithium Iberia Sagrado Cáceres, en un duelo que, más allá de la clasificación, adquiere un fuerte componente emocional.
El técnico Ricky, cuya continuidad en el banquillo amarillo sigue siendo una incógnita de cara a la próxima temporada, ha sido claro en su mensaje previo al encuentro: Competir hasta el final y regalar una victoria a una afición que no ha dejado de apoyar al equipo durante todo el año. En sus declaraciones, ha destacado el compromiso del grupo en un contexto adverso, poniendo especial énfasis en la figura de Carlos Torrado, a quien ha definido como un ejemplo de lealtad, entrega y sentimiento hacia el club.
El choque no será sencillo. El conjunto extremeño llegará a Aljaraque con objetivos muy distintos, ya que necesita la victoria para asegurar la cuarta posición, un puesto que le permitiría disputar el playoff de ascenso. Esto garantiza un partido intenso, en el que ambos equipos buscarán imponer su ritmo por motivos bien diferentes: unos por orgullo y despedida, otros por ambición competitiva.
Mientras tanto, el otro foco de atención del baloncesto onubense estará en Bonares. El Huelva Comercio Viridis se verá obligado a cambiar de escenario debido a la ocupación del Andrés Estrada, disputando su encuentro en el Polideportivo de Bonares. Allí se medirá, también a las 19:00 horas, a Baublock Gymnástica en un partido que, aunque sin opciones de playoff para los onubenses, mantiene cierto interés clasificatorio.
El conjunto dirigido por Antonio Quintero encara el encuentro desde la octava posición, con un balance de 14 victorias y 11 derrotas, y con el objetivo de escalar algún puesto en la tabla para cerrar la temporada con mejores sensaciones. A pesar de haber quedado fuera de la lucha por el ascenso, el equipo quiere ofrecer una última satisfacción a sus seguidores, que deberán desplazarse para acompañarlos en este cierre de campaña.
Enfrente estará un rival con mucho en juego. Baublock Gymnástica necesita la victoria para asegurar la segunda plaza, una posición clave de cara a los cruces por el ascenso. Una derrota podría abrir la puerta a que Bosco Mérida Patrimonio de la Humanidad le arrebate ese privilegiado lugar en la clasificación, lo que añade aún más tensión competitiva al duelo.
Así, la jornada se presenta cargada de alicientes, con despedidas emotivas, objetivos dispares y el denominador común del esfuerzo final. Para SD Aljaraque, será el momento de decir “Hasta luego” a la categoría con la esperanza de un pronto regreso ¡Volveremos! Para Huelva Comercio Viridis, una oportunidad de cerrar con dignidad una temporada de altibajos. Y para sus rivales, una última batalla en busca de posiciones clave en la lucha por el ascenso.
Mucho tendrá que cambiar en Huelva Comercio Viridis si quiere aspirar a algo más que sobrevivir. Lo que arrancó como un proyecto ilusionante, cargado de expectativas y ambición, ha terminado desdibujándose hasta convertirse en una temporada aciaga y problemática.
Ahora bien, si el club es capaz de aprender de los errores, asumir responsabilidades y reconstruir con coherencia, lo que hoy parece una caída libre, puede convertirse mañana en el inicio de un proyecto más firme, más realista y más ilusionante.
SD Aljaraque se dejó el alma, con dificultades evidentes y momentos duros, pero también con un esfuerzo incuestionable que nunca se negoció. Y aunque el desenlace no ha sido el deseado, hay algo que no se puede poner en duda: El compromiso de una plantilla que, pese a todo, nunca bajó los brazos.
Pero también es momento de ser exigentes. Porque un club como Aljaraque no puede permitirse normalizar un descenso ni aceptar como inevitable haber perdido una categoría que costó tanto consolidar durante cuatro temporadas.
Que este golpe no sea un final, sino un punto de partida. Porque cuando hay alma, identidad y una afición que no falla, siempre hay razones para creer que se puede volver… y volver más fuertes.



