Dos caminos, un mismo reto: el baloncesto onubense vuelve a mirar al futuro
CB Onuba y Huelva Comercio competirán la próxima temporada en 3ª FEB, reflejando las dos caras de una disciplina que busca consolidar su crecimiento en la provincia
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Durante años, el baloncesto onubense ha convivido entre el recuerdo de tiempos mejores y el esfuerzo constante por mantenerse vivo. El eco de una ciudad que llegó a codearse con la élite nacional seguía presente, mientras clubes, entrenadores y aficionados luchaban por sostener una tradición deportiva profundamente arraigada en la provincia.
Ahora, sin embargo, el panorama ofrece una imagen diferente. La temporada 2026-2027 devolverá a Huelva una estampa que invita al optimismo: dos equipos de la capital competirán en la 3ª FEB. CB Onuba y Huelva Comercio compartirán categoría, una circunstancia que no solo habla del crecimiento deportivo existente, sino también de los desafíos que aún quedan por afrontar.
Porque detrás de esa fotografía ilusionante conviven dos realidades muy distintas. Mientras uno de los clubes atraviesa el mejor momento de su corta historia, el otro continúa esforzándose por recuperar la estabilidad que le permita mirar al futuro con tranquilidad.
El ascenso de un proyecto que no deja de crecer
La irrupción del CB Onuba se ha convertido en una de las grandes noticias deportivas de los últimos años en la provincia. Lo que comenzó hace apenas cuatro temporadas como la iniciativa de un grupo de apasionados del baloncesto se ha transformado en un proyecto sólido y competitivo.
El conjunto onubense firmó una campaña sobresaliente en la Liga N1 Andaluza, dominando la competición y culminando su recorrido con la conquista de la Final Four autonómica. Un éxito que certificó sobre la pista lo que ya venía demostrando fuera de ella.
Más allá de los resultados, el principal mérito del CB Onuba ha sido construir una estructura capaz de crecer paso a paso, generando ilusión entre los aficionados y convirtiéndose en una referencia para quienes desean volver a ver al baloncesto onubense aspirando a cotas importantes.
Huelva Comercio, competir pese a las dificultades
Si el CB Onuba representa el crecimiento, el Huelva Comercio simboliza la capacidad de resistencia.
El conjunto capitalino logró mantener la categoría y finalizar la temporada en posiciones destacadas, pero el curso estuvo marcado por numerosas dificultades que condicionaron el desarrollo del proyecto.
Las complicaciones económicas aparecieron con fuerza tras el parón navideño y terminaron afectando directamente al día a día del equipo. La incertidumbre financiera provocó movimientos en la plantilla, obligando al cuerpo técnico a reinventarse constantemente para mantener el nivel competitivo.
Durante varios tramos de la temporada, el equipo tuvo que apoyarse en jugadores de categorías inferiores para completar convocatorias y sostener una rotación cada vez más limitada. Hubo partidos en los que la profundidad del banquillo fue mínima y en los que el esfuerzo colectivo se convirtió en el principal argumento para seguir sumando victorias.
Pese a todo, el equipo consiguió mantenerse competitivo y cerrar una campaña notable, demostrando un carácter que fue reconocido por gran parte del entorno del baloncesto provincial.
La lección que dejó el Ciudad de Huelva
Cualquier análisis sobre el presente y el futuro del baloncesto onubense conduce inevitablemente a una referencia histórica: el desaparecido Ciudad de Huelva.
Aquella entidad llevó el nombre de la ciudad a las máximas categorías nacionales y protagonizó algunos de los capítulos más importantes del deporte onubense. Sin embargo, también dejó una enseñanza que sigue plenamente vigente.
Los éxitos deportivos necesitan una base económica sólida para poder sostenerse en el tiempo.
Casi dos décadas después de su desaparición, esa reflexión continúa muy presente. Tanto la situación vivida por el Huelva Comercio como el crecimiento protagonizado por el CB Onuba ponen de manifiesto que el desarrollo deportivo debe ir acompañado de estabilidad institucional y financiera.
Sin esos pilares, cualquier proyecto corre el riesgo de convertirse en una ilusión pasajera.
Un debate abierto entre los aficionados
El ascenso del CB Onuba ha reactivado una conversación que lleva años instalada entre los seguidores del baloncesto provincial.
¿Debe Huelva concentrar esfuerzos en un único gran proyecto que aspire a categorías superiores? ¿O resulta más beneficioso mantener varios clubes fuertes capaces de impulsar el crecimiento del baloncesto desde distintos ámbitos?
Ambas posturas cuentan con defensores y argumentos de peso. Hay quienes consideran que la unión de recursos permitiría alcanzar objetivos más ambiciosos. Otros creen que la existencia de varios proyectos fortalece el tejido deportivo, fomenta la competencia y multiplica las oportunidades para jugadores y entrenadores.
Probablemente, el verdadero debate no resida en el número de clubes existentes, sino en la capacidad de todos ellos para construir estructuras viables, sostenibles y con visión de futuro.
Una oportunidad para consolidar el crecimiento
Más allá de las diferencias entre proyectos, el momento actual ofrece razones para mirar el futuro con optimismo. Huelva se ha consolidado como sede habitual de importantes campeonatos nacionales de cantera y el interés por el baloncesto continúa creciendo de forma progresiva.
El reto ahora pasa por convertir esa ilusión en una realidad duradera. Tanto CB Onuba como Huelva Comercio afrontan una temporada que puede resultar determinante para el futuro inmediato del baloncesto onubense.
La consolidación de sus estructuras, el fortalecimiento de la cantera y la captación de apoyos institucionales y empresariales serán aspectos fundamentales para garantizar un crecimiento sostenible.
Porque el baloncesto onubense ya ha demostrado que sabe competir. Ahora necesita demostrar que también sabe construir.
La temporada 2026-2027 será mucho más que una campaña deportiva. Será una prueba de madurez para dos clubes, para sus aficionados y para una ciudad que vuelve a encontrar motivos para creer en el baloncesto.
Y quizá esa sea, por encima de cualquier ascenso o clasificación, la victoria más importante.


