Huelva despide a Manuel Luna, una vida dedicada al fútbol base y a la barriada de La Navidad

MANUEL-LUNA

El histórico referente del Club Deportivo Cristo Pobre y de la barriada de La Navidad deja una profunda huella tras más de cuatro décadas de trabajo y compromiso con el deporte y varias generaciones de jóvenes futbolistas


Manuel Luna – Foto Fran Barrera

 

 El deporte onubense y, especialmente, la barriada de La Navidad están de luto por el fallecimiento de Manuel Luna, una persona muy querida en Huelva y estrechamente vinculada durante más de 40 años al fútbol base y a la vida de su barrio. Su dedicación, cercanía y compromiso con los más jóvenes le convirtieron en una figura imprescindible para varias generaciones.

 

 

Las muestras de cariño y condolencias no han tardado en llegar. El Ayuntamiento de Huelva ha trasladado su pésame a los familiares, amigos y seres queridos de Luna, así como a toda la barriada de La Navidad, donde su figura era especialmente reconocida.

También el Club Deportivo Costaluz ha querido sumarse al recuerdo de quien consideran mucho más que una persona ligada al fútbol. La entidad ha destacado sus más de cuatro décadas al frente del cuidado del campo de fútbol del Cristo Pobre, instalación que actualmente lleva su nombre, y la relación de amistad que mantuvieron durante los casi diez años de convivencia.

Su trayectoria fue mucho más allá del mantenimiento de las instalaciones deportivas. Manuel Luna presidió el Club Deportivo Cristo Pobre y la Asociación de Vecinos de la Barriada de Navidad, dedicando buena parte de su vida a trabajar por su gente y, especialmente, por los niños y niñas del barrio.

Desde el Sporting Club de Huelva también han expresado su pesar por la pérdida, recordándolo como un referente de La Navidad y del deporte base onubense, y trasladando sus condolencias a familiares y allegados.

Un reconocimiento a más de 40 años de entrega

El compromiso de Manuel Luna recibió un reconocimiento especial el pasado mes de julio, cuando el campo de fútbol Cristo Pobre pasó a llevar oficialmente su nombre. Un homenaje a toda una vida de dedicación al club, a la barriada y a las generaciones de jóvenes que encontraron en aquel espacio un lugar para aprender, crecer y disfrutar del deporte.

 

 

Durante el acto, Luna se mostró emocionado y agradecido por una distinción que quiso compartir con todas las personas que le habían acompañado a lo largo de los años. Recordó que sacar adelante el proyecto deportivo había sido un trabajo colectivo y puso en valor el esfuerzo desinteresado de quienes estuvieron a su lado.

Su recuerdo queda ligado a un campo de fútbol que ya lleva su nombre y, sobre todo, a las numerosas personas que compartieron con él tantos años de esfuerzo, convivencia y pasión por el deporte. Manuel Luna deja una huella imborrable en La Navidad y en el fútbol base de Huelva, donde su labor y su compromiso seguirán formando parte de la memoria del barrio.