Once jornadas sin perder y una paloma como invitada de excepción en el Colombino

PALOMA-NUEVO COLOMBINO

La goleada por 5-0 ante el Atlético Antoniano prolonga la excelente dinámica del equipo de Jesús Galván, que encadena once jornadas sin perder y alimenta la ilusión de una afición que volvió a disfrutar en el Nuevo Colombino

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Una paloma irrumpe en el césped del Colombino – Fran Barrera

    Hay equipos que, incluso cuando caen hasta el pozo del fútbol nacional, conservan algo que no se compra ni se improvisa: una afición capaz de acompañarlos en cualquier circunstancia. El Recreativo de Huelva es uno de ellos. El Decano milita en Segunda Federación, la cuarta categoría del fútbol español, pero su historia, su masa social y la pasión de los suyos siguen jugando en otra dimensión.

Y cuando el equipo responde sobre el césped, la ilusión se multiplica. El Recreativo se dio este sábado un auténtico festín ante el Atlético Antoniano, al que derrotó por 5-0 en el Nuevo Colombino, en una tarde de fútbol, goles y sonrisas que confirmó el excelente momento de forma del conjunto dirigido por Jesús Galván.

Porque este Recre va claramente de menos a más. El tropiezo inicial ante el Atlético Central quedó atrás y, desde entonces, el equipo ha ido encontrando argumentos para crecer, competir y convencer. La confianza se nota, los resultados acompañan y el grupo transmite una sensación de solidez que invita al optimismo. Con prudencia, eso sí, porque la temporada es larga y, como recuerda el propio entrenador, «queda un mundo».

 

 

Un Decano que vuelve a ilusionar

La goleada ante el Atlético Antoniano no fue un resultado aislado, sino otro capítulo de una dinámica que empieza a dibujar un horizonte mucho más esperanzador. El Recreativo acumula ya once jornadas consecutivas sin conocer la derrota -entre liga y copa-, una racha que habla del trabajo del equipo y de su capacidad para sobreponerse a las dificultades.

A esa buena línea en la competición liguera se suma el recorrido en la Copa Federación. El Decano ha demostrado que tiene fondo de armario y recursos para competir también cuando llegan las rotaciones, hasta el punto de alcanzar la final del torneo, que disputará el próximo 14 de noviembre frente al Sestao River en el estadio del conjunto vizcaíno: Las Llanas.

El equipo crece, los resultados respaldan el trabajo y la afición empieza a encontrar motivos para soñar. No se trata de lanzar las campanas al vuelo antes de tiempo, sino de reconocer que este Recreativo transmite sensaciones muy diferentes a las de aquel comienzo de temporada. Hay argumentos para creer y, sobre todo, un equipo que parece haber encontrado su camino.

Una paloma se cuela en la fiesta del Colombino

Pero en una tarde en la que los goles acapararon buena parte de los focos, hubo una invitada inesperada que también quiso llevarse su pequeño protagonismo. No marcó, no dio asistencias y tampoco apareció en la estadística oficial. Sin embargo, se ganó su particular momento de gloria: una paloma decidió que el césped recién sembrado del Nuevo Colombino era un lugar estupendo para pasar la tarde.

Desde los primeros compases, el ave sobrevoló el terreno de juego y se paseó por el verde con una tranquilidad envidiable. Mientras los futbolistas de Jesús Galván buscaban la portería de Matías Árbol, nuestra protagonista parecía tener otros planes: disfrutar del estadio, picotear a sus anchas y contemplar el espectáculo desde una posición privilegiada.

Hubo momentos en los que su presencia coincidió con algunas de las jugadas del Decano. Y, aunque sería demasiado atribuirle méritos futbolísticos, por momentos parecía que la paloma acompañaba los movimientos blanquiazules como si también conociera el camino hacia el gol. Evidentemente, el mérito fue de los jugadores, pero la anécdota quedó ahí, poniendo una nota simpática a una tarde redonda.

Al fin y al cabo, el fútbol también tiene estas cosas. Entre la tensión de la competición, los objetivos y la presión por ganar, siempre hay espacio para una escena inesperada que termina arrancando alguna sonrisa. Y si encima el Recre marca cinco goles, la visita de una paloma se convierte en una historia más que contar al salir del Colombino.

 

 

La ilusión vuelve a mirar hacia arriba

Lo verdaderamente importante, más allá de la anécdota, es que el Recreativo está recuperando sensaciones y conectando con una afición que nunca ha dejado de estar ahí. La grada volvió a disfrutar de una goleada, de un equipo ambicioso y de una tarde que invita a mirar al futuro con ilusión renovada.

Conviene no olvidar dónde está el Decano ni lo que cuesta salir de una categoría tan exigente. Pero tampoco hay que esconder las buenas señales. Once jornadas sin perder, una clasificación que invita a competir por objetivos importantes y una final de Copa Federación por delante son motivos suficientes para afrontar las próximas semanas con confianza.

El camino hacia el objetivo sigue siendo largo, y Jesús Galván tiene razón cuando recuerda que queda mucho campeonato. Habrá días complicados, partidos en los que las cosas no salgan y momentos en los que tocará apretar los dientes. La clave estará en mantener esta línea de trabajo y no confundir la ilusión con la obligación de ganar siempre.

De momento, el Recreativo vuela alto. Tan alto que, por un día, hasta las palomas del Nuevo Colombino parecieron querer sumarse a la fiesta. Que nadie las culpe: con cinco goles, una afición entregada y un equipo que no deja de crecer, era difícil no quedarse a disfrutar del espectáculo.