Máxima eficacia del Rinconada ante un Aroche CF que sigue sin ganar (0-2)
El Aroche CF paga caro un mal inicio frente a la UD Rinconada (0-2) en un choque empañado por la grave lesión del visitante Iván Bazán
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Antes de analizar lo deportivo, desde el Aroche CF han comunicado su más sincero mensaje de apoyo y desear una pronta recuperación al futbolista de la UD Rinconada Iván Bazán, lesionado de gravedad en el minuto 73 y trasladado en ambulancia tras ser atendido en el césped. Un partido que estuvo marcado por la suspensión durante muchos minutos por la grave lesión del jugador visitante.
En lo estrictamente futbolístico, al Aroche se le atragantan los primeros compases en este arranque liguero. La UD Rinconada castigó dos descuidos defensivos en los primeros ocho minutos —incluido un penalti evitable— para encarrilar el choque con un tempranero 0-2. El primer tanto fue obra de Domingo Jarana, que se aprovechó de una indecisión de la zaga serrana para batir al portero Natan. El mismo jugador hizo el segundo desde los onces metros.
Pablo Rodríguez introdujo importantes rotaciones en el once inicial, apostando de inicio por Natan, Murillo, Fabián, Leider, Oscar Jr, Tejero, Alain, Cecilio, Juan Camilo y Joselu. Sin embargo, la exigencia de la División de Honor no perdona: los detalles deciden partidos y el equipo necesita salir enchufado desde el calentamiento.
Pese al golpe inicial, el Aroche no completó un mal encuentro. Tras el botín conseguido por el cuadro sevillano, el duelo se convirtió en un quiero y no puedo local frente a un rival que dio una auténtica lección defensiva. Cecilio y Fabián lideraron los acercamientos con más peligro antes del descanso, aunque sin la claridad suficiente para batir el muro visitante.
Tras el paso por vestuarios, la entrada de los refrescos pareció espolear al conjunto serrano. El equipo lo intentó por todos los medios, destacando el empuje de un José Tejero que se peleó constantemente con el gol. Sin embargo, en el minuto 73 el panorama cambió de forma drástica: la desafortunada lesión de Iván Bazán conllevó además la expulsión de Joselu, dejando al Aroche en inferioridad numérica y haciendo prácticamente imposible la remontada.
El resultado final deja una lección clara: la concentración debe mantenerse de principio a fin para no tener que remar a contracorriente en cada jornada.
No obstante, cabe contextualizar el esfuerzo del grupo. Sería injusto no recordar que el equipo tuvo que desplazarse hasta Santa Olalla para entrenar (unos 150 km de viaje) para preparar este primer choque como locales, un desgaste físico que termina pasando factura en las piernas. Sueñan con regresar a su estadio lo antes posible, un premio que tanto la plantilla como su volcada afición —que volvió a abarrotar la grada— se merecen con creces.
Toca levantar la cabeza y corregir errores. El próximo objetivo ya está a la vista: este domingo se desplazan a La Palma del Condado para medirse al equipo local a partir de las 12:00 h.


