La falta de contundencia condena al Moguer en El Picacho (3-1)

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El Rayo Sanluqueño castiga los desajustes defensivos de un conjunto moguereño flojo en las áreas


La cruz de la jornada en la categoría se la llevó el Moguer tras caer derrotado por 3-1 en su visita al Rayo Sanluqueño. Fue un choque de sensaciones contradictorias para el bloque dirigido por Manuel Juan Limón, que alternó tramos de fútbol lúcido con pasajes de desconexión. Al final, el encuentro se decidió en las áreas: mientras los visitantes perdonaron en ataque, el equipo local le sacó el máximo partido a las dudas defensivas de su rival.

El primer periodo estuvo marcado por un Moguer que compitió con el viento a favor y supo generar situaciones claras de peligro. La más evidente la tuvo Manu Martín, quien dispuso de un remate franco en el punto de penalti que acabó marchándose por encima del larguero. Cuando el partido encaraba el descanso con tablas, llegó el primer mazazo para los visitantes: en el último minuto de la primera parte, Adri firmó el 1-0 para el Rayo Sanluqueño tras una acción defensiva en la que el cuadro moguereño pudo hacer mucho más.

En el arranque de la segunda mitad, el Moguer reaccionó y volcó su juego por ambas bandas, monopolizando las llegadas al área. Las ocasiones se sucedieron en una ráfaga de empuje: el meta local evitó el gol con una gran parada a Melli, Franillo mandó fuera un remate con todo a favor, y Juan Carlos Acosta estuvo a punto de poner el empate antes de que un zaguero se le anticipara milagrosamente. Sin embargo, del posible 1-1 se pasó al 2-0 al cuarto de hora, cuando Rober aprovechó una serie de rechaces no despejados por la zaga visitante para poner distancia en el marcador.

Pese al golpe, el equipo de Manuel Juan Limón no bajó los brazos. Apretó en ataque y encontró su recompensa tras un penalti cometido sobre Apado, transformado por Juan Carlos Acosta para firmar el 2-1 y meter de nuevo al Moguer en el partido. En los minutos finales, los visitantes buscaron el empate mediante faltas laterales y saques de esquina, volcados por completo en campo contrario. La sentencia definitiva, no obstante, llegó de la forma más imprevista: en pleno asedio, Cristian cazó un despeje desde su propio campo y superó al guardameta moguereño, muy adelantado, para anotar el 3-1 definitivo.

Se consuma así una derrota dolorosa para un Moguer que, si bien no completó un mal partido con el balón en los pies, pagó una gravísima falta de contundencia en cada una de las acciones que terminaron en gol local. La próxima cita será un bonito duelo onubense ante el Isla Cristina FC en el Municipal Las Delicas.