María Forero vive un Mundial de cross atípico y de altísimo nivel en Tallahassee

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La atleta onubense compitió en un Campeonato del Mundo marcado por un escenario singular y un nivel deportivo extraordinario, con Kiplimo como gran dominador

La Jornada 13 de la Liga Nacional 1 Masculina


El Campeonato del Mundo de cross celebrado en Tallahassee (Florida, Estados Unidos) pasará a la historia como uno de los más singulares de los últimos años. En ese contexto tan poco habitual estuvo presente la onubense María Forero, que formó parte de una cita internacional marcada por las circunstancias, pero también por un altísimo nivel competitivo, enfrentándose a las mejores fondistas del planeta en un escenario tan exigente como diferente.

El Mundial se disputó sobre un recorrido artificial, con elementos poco habituales en el cross tradicional: playa artificial, piscina, cuestas irregulares y obstáculos decorados con figuras de madera, todo ello en una fecha poco común, el segundo fin de semana de enero. A ello se sumaron importantes ausencias, motivadas por problemas de visados —especialmente de atletas etíopes— y por la decisión de algunas federaciones, como la italiana, de no acudir al campeonato.

Pese a todo, el espectáculo deportivo estuvo a la altura. El barro y el césped de Tallahassee sirvieron de escenario para actuaciones memorables y para que atletas como María Forero sumaran una experiencia de enorme valor competitivo en un Mundial muy diferente a cualquier otro.

Un campeonato condicionado, pero de enorme exigencia

La prueba estuvo marcada por la mezcla de circunstancias extradeportivas y un trazado poco convencional, pero el nivel en carrera fue sobresaliente. El Mundial volvió a demostrar que el cross sigue siendo una de las disciplinas más duras y selectivas del atletismo, donde la resistencia, la técnica y la capacidad de adaptación marcan la diferencia.

En la categoría masculina, el gran protagonista fue, una vez más, Jacob Kiplimo, que se proclamó campeón del mundo por tercer año consecutivo. El ugandés, plusmarquista mundial de media maratón, voló en la última vuelta para completar los 10 kilómetros en 28:18, imponiéndose con autoridad. La plata fue para el etíope Berihu Aregawi (28:36) y el bronce para el keniano Daniel Ebenyo (28:45).

El español Thierry Ndikumwenayo, vigente campeón de Europa, firmó una actuación sobresaliente al finalizar octavo, con un tiempo de 29:16, logrando un histórico puesto de finalista y convirtiéndose en el mejor europeo del campeonato, un hito que no se conseguía desde 1989.

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María Forero, aprendizaje y experiencia mundialista

Para María Forero, este Mundial supuso un nuevo paso en su crecimiento deportivo. Competir en un campeonato del mundo absoluto, en condiciones tan especiales y frente a una élite internacional de primer nivel, representa una experiencia clave dentro de su progresión como atleta de fondo.

La onubense volvió a demostrar su capacidad para adaptarse a escenarios exigentes, sumando rodaje internacional y consolidándose como una de las jóvenes promesas del atletismo español, con margen de crecimiento y futuro por delante en pruebas de campo a través y fondo.

El Mundial de Tallahassee fue extraño en su forma, pero brillante en su fondo, y dejó imágenes y actuaciones para el recuerdo. Para María Forero, la cita supone un aprendizaje de enorme valor en su trayectoria deportiva, en un campeonato donde el atletismo mundial volvió a exigir lo máximo. Una experiencia que refuerza su camino y que confirma que el nombre de la atleta onubense sigue ganando peso en el panorama internacional.