Marcha atrás: habrá público en los partidos del fútbol provincial
El cierre se planteó tras el aumento de episodios de violencia y dos agresiones a árbitros
Los árbitros de Huelva dicen basta tras las agresiones sufridas en las últimas semanas

El Colectivo Arbitral Onubense ha rectificado la medida anunciada hace unos días sobre la disputa de partidos a puerta cerrada y ha aclarado que no es posible aplicar ese cierre de forma generalizada en el fútbol y el fútbol sala de ámbito provincial. Tras un análisis jurídico posterior, el estamento arbitral ha optado por descartar el cierre global de los campos y sustituirlo por un conjunto de medidas selectivas frente a la violencia.

El cambio se ha producido después de una reunión mantenida con la Federación Onubense de Fútbol, el Comité Técnico Andaluz de Árbitros y el área jurídica federativa, en la que se puso de manifiesto la imposibilidad legal de desalojar de manera general los campos de fútbol y las instalaciones de fútbol sala cuando se trata de recintos de titularidad municipal o integrados en complejos deportivos públicos. Según se explicó, aplicar el cierre total podría generar además desigualdades entre clubes y competiciones.
Este giro llega después de que el colectivo arbitral anunciara inicialmente que todos los partidos provinciales de fútbol y fútbol sala se disputarían a puerta cerrada entre el 20 y el 22 de febrero, como respuesta al aumento de episodios de violencia registrados en las últimas semanas y tras dos agresiones sufridas por árbitros al término de encuentros. Aquella decisión contemplaba la suspensión de los partidos si no se garantizaba la ausencia de público.
Una vez descartada esa medida general, los árbitros han decidido reforzar otras actuaciones dentro del marco legal. Entre ellas, figura la negativa a atender la designación arbitral del partido previsto el 22 de febrero de 2026 entre el C.D. Pinzón y el C.D. San Roque de Lepe S.A.D. “B”, correspondiente a la Primera Andaluza Sénior, debido a la gravedad de los hechos ocurridos en la última jornada. Esto provoca que dicho partido será arbitrado por colegiados de Sevilla.
Además, se ha acordado la creación de una Comisión Antiviolencia en el seno de la Federación Onubense de Fútbol, con participación del estamento arbitral, que realizará un seguimiento semanal de los incidentes verbales o físicos que se produzcan en las competiciones de fútbol y fútbol sala. Este órgano permitirá promover resoluciones disciplinarias inmediatas y aplicar sanciones de forma más precisa.
El colectivo arbitral ha anunciado también la aplicación estricta del Protocolo de Violencia Verbal, que podrá derivar en la suspensión de encuentros cuando se den las circunstancias, así como la activación de mecanismos jurídicos que permitan paralizar competiciones de manera puntual si se registran nuevos episodios de agresión.
Desde el estamento arbitral se insiste en que, aunque el cierre general de campos no sea viable, el mensaje sigue siendo el mismo: no se tolerará ningún acto más de violencia en el fútbol ni en el fútbol sala de la provincia, y se actuará con firmeza dentro de los márgenes legales para garantizar la seguridad de los árbitros.


