Jero Lario: «Pido mejorar el 2025»
El guardameta del Recreativo de Huelva hace autocrítica sobre un 2025 «negativo» para la entidad y marca el camino para la segunda vuelta

El Decano busca resetear su historia reciente. Tras un 2025 que el propio vestuario califica de amargo, el Recreativo de Huelva se prepara para arrancar el nuevo año con una mentalidad renovada. Jero Lario, uno de los pilares bajo palos, compareció este miércoles ante los medios en la previa del primer compromiso de 2026, con el pragmatismo necesario para comenzar a escalar posiciones en la tabla.
Para Lario, el parón no ha sido un tiempo de desconexión, sino de concentración absoluta. «Estoy motivado, concentrado y focalizado en terminar bien esta primera vuelta y comenzar con fuerza el 2026», afirmó el portero, quien tiene claro que «el camino es ir paso a paso, dando nuestro cien por cien para que el Nuevo Colombino deje de ver cómo se escapan puntos».

A pesar de que los resultados no siempre han acompañado el buen juego propuesto, el meta albiazul se mantiene firme en sus convicciones. «Hemos hecho partidos muy buenos, como contra el UCAM, donde jugamos de maravilla y no puntuamos. Otros se fueron por la mínima… pero hay que mirar hacia adelante», analizó con rotundidad. Para Lario, no hay debate táctico: «Este es el camino: el buen juego. Desde ahí se sacarán los puntos necesarios para el objetivo».
El primer examen de 2026 llega contra un rival directo, el Extremadura. «Es un equipo en cuyos partidos siempre hay muchos goles. Tendremos que estar impecables en defensa para frenar sus ocasiones», comentó el guardameta, que tiene claro que «el partido se va a decidir en las áreas; ahí es donde tenemos que mostrar nuestro mejor nivel».

Al ser preguntado por su petición para el nuevo año, no dudó en ponerse en la piel del recreativismo: «Pido mejorar el 2025. Ha sido un año deportivamente negativo para la familia recreativista. El regalo para 2026 debe ser conseguir los objetivos que nos marcamos al principio; eso sería lo máximo», sentenció, señalando el ascenso como la única medicina para sanar las heridas del curso anterior.

