Inés Martín Benito, presente y futuro de la rítmica, arranca el 2026 con la Selección Andaluza
La gimnasta del GR Huelva completa con éxito la primera concentración del año con la Selección Andaluza

La temporada 2026 ha levantado el telón de la mejor manera posible para la gimnasia rítmica onubense. Inés Martín Benito, una de las perlas del Club Gimnasia Rítmica GR Huelva, ha comenzado el año dando un paso de gigante en su proyección deportiva al participar en la primera concentración oficial de la Selección Andaluza, celebrada el pasado fin de semana del 23 al 25 de enero.
La convocatoria no es un hecho aislado, sino la confirmación del talento de Inés, que forma parte del exigente grupo C.E.T.D. (Centro de Especialización de Tecnificación Deportiva). En este entorno, reservado para las grandes promesas de la comunidad, el talento natural debe darse la mano con la constancia y el sacrificio, valores que la onubense ha demostrado tener interiorizados.
Durante estas intensas jornadas de trabajo, la gimnasta del GR Huelva ha podido profundizar en el aspecto técnico, puliendo detalles y avanzando en la confección de sus nuevos ejercicios de cara a la competición. Se trata de sentar las bases de una hoja de ruta para 2026 que se presenta apasionante, repleta de retos y con la mirada puesta en objetivos ambiciosos.
Pero el alto rendimiento moderno no se entiende solo desde la ejecución técnica. La concentración también ha servido para realizar una exhaustiva evaluación de la condición física de las deportistas. Este seguimiento es una pieza angular del programa de tecnificación, permitiendo diseñar entrenamientos personalizados y seguros que garantizan un desarrollo deportivo sostenible y previenen lesiones a largo plazo.

El orgullo del GR Huelva
Desde el Club Gimnasia Rítmica de Huelva no ocultan su satisfacción. La entidad valora muy positivamente la apuesta firme de la Federación Andaluza de Gimnasia por este tipo de proyectos, vitales para el crecimiento de las jóvenes promesas.
El esfuerzo diario, la disciplina y la ilusión de Inés la convierten en el espejo donde mirarse para la cantera onubense, demostrando una vez más que el trabajo constante en el tapiz tiene su recompensa en la élite regional.

