Cuando Huelva soñó en la red: la edad dorada del voleibol onubense
Historia, éxitos y declive de un deporte que llegó a situar a la ciudad en la élite nacional y europea
Jayro Muñoz García dirigirá el Recreativo–Almería B en el Nuevo Colombino

Érase una vez donde el voleibol era mucho más que un deporte minoritario en Huelva. Era espectáculo, pasión y motivo de orgullo de una ciudad donde predominaban el fútbol y el baloncesto.
En las décadas de los años 80 y 90, el voleibol onubense vivió su edad dorada, alcanzando cotas que hoy parecen difíciles de imaginar y hasta de recordar.
ÉXITOS QUE ESCRIBIERON HISTORIA
El Club Voley Aguas de Huelva fue la entidad que marcó esa época. Nacido de la escisión del histórico Veracruz, pronto se consolidó como el club de voleibol más importante de la provincia y unos de los más grande a nivel nacional, llegando a jugar en la División de Honor (máxima categoría) durante más de una década, disputando con orgullo competiciones europeas, algo inédito para un equipo de Huelva en aquel momento.
Los partidos en el Pabellón Andrés Estrada solían generar un ambiente vibrante, con la afición desplazándose en masa para ver a su equipo competir con rivales de primer nivel.
Los nombres de jugadores ya míticos —como los hermanos Lobato o el búlgaro Milcho Milanov, Benito Macías, Rubén Barba, Oscar Villegas, Pepe Delgado, Paco Garrido, Eduardo, Atencia… quedaron grabados en la memoria colectiva de una afición entregada.
IMPACTO SOCIAL Y DEPORTIVO
El voleibol contribuyó a construir una cultura deportiva diversa en Huelva. Clubes como el Club Voleibol DJA’75 llevan décadas formando generaciones de jugadoras y jugadores desde 1975, dejando una huella imborrable en municipios como Ayamonte.
El voleibol llegó a unir jugadores y aficionados, creando una “gran familia” alrededor de los clubes provinciales donde no trascendía el resultado de un partido. Esto ha sido recordado con cariño por exjugadores, entrenadores y seguidores, incluso décadas después.
PRINCIPALES ÉXITOS
Consolidación en la División de Honor
El mayor éxito del club fue mantenerse durante varias temporadas en la máxima categoría del voleibol español, compitiendo de tú a tú con potencias históricas del país. No fue una presencia testimonial: el equipo fue competitivo y respetado.
Clasificación para competiciones europeas
El Aguas de Huelva logró algo impensable hasta entonces en la provincia: representar a Huelva en Europa, disputando torneos continentales. Un hito que elevó el nombre de la ciudad fuera de las fronteras nacionales. Entre los rivales destacan Peikot Salo (Finlandia), Innsbrucker (Austria) o Lube Banca Macerata (Italia).
Victorias ante grandes clubes nacionales
En su etapa dorada, el equipo venció a algunos de los clubes más fuertes de España, convirtiendo el pabellón Andrés Estrada en una cancha temida por los rivales.
Referente del voleibol andaluz
Durante años fue el mejor equipo de voleibol de Andalucía, sirviendo de espejo para otros clubes y siendo base de jugadores que luego tuvieron carreras destacadas.

FACTORES DEL DECLIVE
Pero la gloria no fue eterna. A finales de los 90 comenzó el primer síntoma de desgaste. Tras clasificar al Aguas de Huelva para competiciones europeas, el club cayó en una serie de decisiones deportivas y económicas que desencadenaron su descenso.
Y como siempre ocurre en Huelva, la falta de apoyos sostenidos fue clave para acabar con esta bonita historia: la pérdida de respaldo institucional y financiero minaron la estabilidad que se había construido. Sin una base económica sólida, el club vio cómo poco a poco se diluía su competitividad y atractivo.
Como un efecto dominó imposible de frenar, las figuras que habían dado brillo al equipo comenzaron a marcharse en busca de nuevos horizontes. Uno a uno, los referentes abandonaron Huelva, y con ellos se fue también el arquitecto de aquella época dorada: May Benabat, el alma y cerebro de los mayores éxitos del club, obligado a decir adiós en medio de un silencio tan injusto como doloroso.
La evolución de las prioridades deportivas en la ciudad y la provincia hizo que disciplinas como el fútbol o el baloncesto absorbieran gran parte de los recursos, patrocinadores y atención mediática disponibles, dejando al voleibol con menos oportunidades de crecimiento.

EL VOLEIBOL HOY: SUPERVIVENCIA Y MEMORIA
El voleibol competitivo en Huelva ha perdido gran parte de su pasado esplendor.
El CD Estuaria es actualmente uno de los pocos clubes que mantienen viva la práctica del voleibol en la capital, con equipos en categorías formativas y proyectos de promoción del deporte.
La historia del voleibol en Huelva es la crónica de un éxito construido a pulso y dejado caer por abandono. Un deporte que rozó lo extraordinario gracias al sacrificio incansable de clubes, entrenadores y aficionados, pero que terminó pagando —una vez más— la eterna falta de infraestructuras, planificación y compromiso real.
Un patrón tristemente repetido en el deporte onubense: se celebra el triunfo mientras dura, pero se retira el apoyo cuando más se necesita, condenando al olvido proyectos que demostraron estar a la altura de la élite.


