El adiós de un guerrero del Recreativo: “Me dejé el alma, el corazón y la cabeza en cada momento”
Un emotivo mensaje de despedida que resume una vida ligada al club, la familia y los valores del fútbol onubense
Definidos los cruces de un play-off sin el Recreativo: este es el camino hacia la Primera Federación

Como un guerrero tras una batalla larga y dura, con la armadura dañada a su lado y una mezcla de emociones difíciles de ordenar, se despide una de las figuras más simbólicas de su generación en el entorno del Recreativo de Huelva.
El protagonista ha compartido un mensaje profundamente personal en el que repasa su trayectoria vital y emocional, desde su infancia en Punta Umbría hasta su vinculación con el club más representativo de la provincia de Huelva, el Recreativo, al que ha estado ligado desde que era un niño.
Criado en un entorno humilde de un pueblo marinero, el protagonista recuerda los valores que le inculcaron sus padres y su abuelo, principios que hoy sigue transmitiendo a sus hijos. También rememora el papel de su entorno más cercano, amigos que nunca le juzgaron por el fútbol, sino por su felicidad, y el amor de su vida, su mujer, con quien ha formado una familia con tres hijos.
El vínculo con el fútbol nació pronto, casi como un juego, pero se consolidó con apenas 10 años cuando descubrió su pasión por el Recreativo de Huelva. Un sentimiento que, según relata, nunca abandonó pese a las dificultades y a quienes intentaron convencerle de que se alejara de ese camino.
“El Recre es una forma de vida”, resume en su reflexión, en la que reconoce que el club le ha hecho sufrir en muchas ocasiones, pero también le ha definido como persona. Un sentimiento que compara incluso con el amor hacia su propia familia, dejando claro el arraigo emocional que mantiene con la entidad albiazul.
En su despedida, el protagonista agradece el apoyo recibido y el cariño mostrado en su último día sobre el terreno de juego, un gesto que considera inolvidable. Sin embargo, deja claro que no quiere ser recordado como una leyenda, sino como aquel niño de Punta Umbría que cumplió su sueño de vestir la camiseta del Recre.
“He conseguido mucho más de lo que jamás soñé”, afirma, asegurando que siempre dio todo por el escudo: el alma, el corazón y la cabeza en cada momento. Un mensaje que refleja compromiso, entrega y sentimiento puro hacia unos colores.
Lejos de una despedida definitiva, el protagonista prefiere hablar de un “hasta pronto”, convencido de que su vínculo con el club no termina aquí. “Volveré, de otra manera, pero volveré”, concluye, cerrando su mensaje con un emotivo grito que resume toda una vida: ¡Viva el Recre!



