Pecellín aparece de la nada para mantener con esperanzas al Decano (1-0)
El canterano, debutante hoy, electrificó el encuentro y, en dos minutos, firmó el gol de la victoria con una volea por la escuadra

Llegar y besar el santo. Nadie lo metía en las quinielas para ser el héroe, pero solo le bastaron unos minutos para decir “aquí estoy yo”. Pecellín, jugador del Atlético Onubense que fue convocado para suplir la baja por lesión de Roni y salió en el minuto 77, electrificó en dos minutos un encuentro sin chispa que estaba condenado a morir en un aburrido empate a cero. Sin embargo, aprovechó un rebote para firmar, de volea, el gol de la victoria para el Recreativo, que sirve para seguir agarrados a las opciones de play-off.
Y es que Recreativo y Melilla llegaban a este encuentro con la necesidad imperiosa de sumar los tres puntos. Pero, a la hora de la verdad, ninguno pareció querer ganar. Finalmente, el tanto de Pecellín, máximo goleador esta temporada con el Atlético Onubense con siete dianas, fue clave para decantar el duelo para el Decano. El balón de oxígeno para el Recre en la lucha por los play-off fue la puñalada definitiva para el Melilla, que sucumbe y certifica su descenso a Tercera Federación.
El Recre se la jugaba sin Aitor, que cumplía el segundo de los tres partidos de sanción, y sin su entrenador, Arzu, ausente en el banquillo blanquiazul en lo que resta de la fase regular tras su expulsión por “amenazas” al colegiado al término del encuentro frente al Extremadura. Tampoco estarían disponibles Paolo, quien cumplía ciclo de amonestaciones, y Roni y Alberto López, lesionados. Caye Quintana, Néstor Senra y Xabi Domínguez, las novedades en el once.
De tal dimensión es el nivel de enfado por parte de la afición decana con el colectivo arbitral que, incluso antes de iniciar el encuentro, ya mostró su descontento con globos y cartulinas negras como señal de protesta, con el principal José Antonio Muñoz como destinatario. El enfado fue en aumento durante el encuentro cuando el colegiado decidió no pitar un agarrón en el área a Álex Bernal ni sancionar, con el mismo criterio que le costó tres partidos a Aitor García, el lanzamiento de un balón al terreno de juego desde el banquillo visitante.
En lo puramente deportivo, el Recre tenía que ganar. Otra opción, ya sin red de por medio, sería claudicar en las opciones de clasificación a la fase de promoción de ascenso, una vez que el primer puesto, y por ende el ascenso directo, ya es una utopía. Con esas intenciones, la lotería de acercamientos y ocasiones a favor de los locales no tardaría en aparecer. Xabi Domínguez, novedad en el once tras dos meses sin ser elegible entre los titulares, se dispuso a ser el primero en advertir las intenciones ofensivas del Decano.
A la iniciativa ofensiva de los locales le faltó colmillo. Ni la jugada individual de Xabi, ni el pase de la muerte del extremo a Caye Quintana, que acabó con el balón marchándose lentamente por la línea de fondo, ni el disparo ligeramente desviado de Néstor Senra fueron suficientes para abrir el marcador. Ninguno acabó entre los tres palos. Impropio de un equipo de la parte alta cuyo objetivo es ascender. La primera parte llegó a su fin de manera descafeinada.
La segunda mitad fue más aburrida incluso, pero las ganas de Pecellín por ganarse un hueco en el primer equipo fueron más fuertes que cualquier cosa. El canterano entró por Néstor Senra con el partido en blanco y el Nuevo Colombino empezando a resignarse a un punto que no le valía a nadie. Franganillo le negó el primero con un paradón que arrancó un grito de frustración colectiva. Pero los héroes no se rinden en el primer asalto. Un minuto después, el balón le cayó de nuevo en el área, enganchó una volea con la zurda y la mandó por la escuadra. El estadio se cayó.
Lo que vino después fue puro sufrimiento. Una emergencia médica en Gol Sur detuvo el encuentro más de quince minutos cuando el marcador ya reflejaba el 1-0. El Nuevo Colombino contuvo el aliento por partida doble: por quien lo pasaba mal en la grada y por el tiempo que se acumulaba para el descuento. Dieciséis minutos después, en la reanudación, el Decano aguantó. Tres puntos de oro que saben a vida.
FICHA TÉNICA:
Recreativo: Jero Lario; Néstor Senra (Pecellín, 77′), Bonaque, José Carlos, David Alfonso (Alberto Vela, 77′); Iván Romero (Antonio Domínguez, 60′), Pepe Mena (Juancho Villegas, 91′); Mario da Costa, Álex Bernal, Xabi Domínguez (Antonio Arcos, 60′); Caye Quintana.
Melilla: Franganillo; Lillo, Quindimil, Pelón, Ayala, Samu Gomis; Álex Ortolá (Julio Iglesias, 75′), Álex Claverías (Ayoub, 82′), Abdelah (Dago, 82′); Óscar Lorenzo, Chavarría (Morales, 75′).
Árbitro: José Antonio Muñoz Blázquez (colegio extremeño). Mostró la cartulina amarilla a David Alfonso (36′), Iván Romero (46′), Néstor Senra (54′), Álex Bernal (60′) y Leo Mascaró (67′), por el Recre; y a Abdelah (40′), Lillo (83′), Ayala (87′), por el Melilla.
Gol: 1-0 (81′) Pecellín, de volea dentro del área coloca la pelota junto al palo derecho del portal de Franganillo.
Incidencias: Partido correspondiente a la 32ª jornada en el grupo 4 de la Segunda Federación, disputado en el estadio Nuevo Colombino de Huelva, unos 10.000 espectadores. Pañolada negra en la grada a la salida del colegiado para expresar el disgusto que hay en la afición con las actuaciones arbitrales. Hizo el saque de honor Antonio Macías Pichardo, con motivo del ‘Día del Donante’ dentro de la V Campaña por la Donación de Órganos y Tejidos. El partido estuvo interrumpido más de 15 minutos por una emergencia sanitaria en la grada.

