Carolina: el homenaje

En la mañana del 12 de abril, Carolina Marín recibía su merecido homenaje en el pabellón que lleva su nombre. En el hall y antes de empezar, parecía respirarse un ambiente muy parecido al del Europeo de 2018, en el que Carolina sí jugó y atrajo entonces a miles de personas para verla en la pista. Y allí es donde sabíamos todos que íbamos a verla, pero vestida de calle y, posiblemente, bañada de lágrimas. Y así fue, puesto que el evento, emotivo de principio a fin, resaltó las mejores virtudes de nuestra campeona y ésta peleó en una pista, por última vez, pero en esta ocasión para mantener la compostura.
Tras unos minutos de espera, Carolina hacía acto de presencia y llegaba al lugar en el que la esperaban las autoridades; y por el camino se encontró un pasillo formado por niños, que fueron levantado la raqueta al paso de nuestra campeona.Tras el correspondiente saludo, Carolina se emocionaba por primera vez mientras le pasaban unos vídeos de compañeros, entrenadores y amigos, que le agradecieron una y otra vez todo lo que esta mujer ha hecho por el deporte. Y, preguntada por el moderador acerca su carrera, ella no dejó de insistir en la palabra mágica, gracias a la cual se consiguen las cosas: trabajo. Y supo agradecer, a todos los presentes, a la gente importante para ella y, sobre todo, a sus padres, todo lo que habían hecho a lo largo de su carrera. Sin su padre y su madre, Carolina no lo habría conseguido, y en ese momento de emoción todos los asistentes se hicieron uno sólo, reconociendo a la deportista, pero sobre todo a la persona; sus logros no se entienden sin los valores que siempre la han acompañado, y que ha sabido transmitir para que futuras generaciones se fijen en lo que realmente importa.
Gracias a ti, Carolina, por tantos “madrugones” que supieron a gloria, y por hacernos creer; gracias por haber acompañado a tantas personas que tantas veces necesitaron un ejemplo, que tú supiste dar.

