¿Quieres saber qué pasa con las últimas tres finales de Europeo?

photo-finish-podio

Un cierre de Europeo de altísimo nivel con tres finales de élite y protagonistas inesperados


Fotos: Fran Barreara (Sportshuelva)

 

Con este nuevo sistema de adelantar dos finales al sábado, llegábamos al domingo con tres oros por repartir: individuales masculino, femenino, y dobles masculino. Tres partidos que cerraban un Europeo que, sinceramente, ha mostrado muy buen nivel, y que ha salido bien porque tenía mucha detrás deseando que así fuera. Todo el mundo ha estado a la altura menos la prensa onubense, como de costumbre. Pero eso corresponderá a otro artículo.

 

La final masculina la disputaban los dos grandes favoritos, pero la victoria de Popov rompía más de una apuesta; el francés no acusó el bárbaro partido contra su hermano del día anterior, y se imponía en dos mangas a quien casi todos esperaban que ganase, el danes Antonsen. Ojo, que estamos hablando de los números 3 y 5 del mundo, por lo que comentaba antes del nivel del torneo; quienes allí estuvimos pudimos disfrutar de un espectáculo que, dudo mucho, volvamos a ver por aquí.

 

 

 

 

En el encuentro que lo decidía todo en el dobles masculino, de nuevo los hermanos Popov subían a lo más alto del podio, al imponerse en dos sets a Lane y Sean Vendy. Magnífico también el torneo que hemos visto en todos los dobles, con sorpresas, partidos trepidantes y finales agónicos.

 

He dejado para el final el individual femenino, por aquello de que ahí hubiéramos querido ver a  Carolina, y porque quien haya seguido su carrera, aunque sólo sea un poquito, debe conocer a las dos finalistas del domingo, Line Kjaersfeldt y Kirsty Gimour. Y este partido es de los que sí parecían estar escrito; durante un tiempo, la danesa fue la mejor representante del viejo continente… hasta dar con quien ya sabemos. A la sombra de la onubense, el bádminton le debía un título, y se lo dio en el pasado europeo. Por lo que, si seguimos hablando de justicia divina, no cabía nada este año que no fuera un triunfo de la escocesa; subcampeona de Europa varias veces, sus vitrinas no tienen un puñado de títulos continentales porque Carolina se los ganaba. Y esta disciplina te pone siempre en tu sitio, y te da lo que te corresponde; en el caso de Kirsty, un merecido título de campeona de Europa.