Antonio Domínguez se reivindica con un golazo y liderazgo tras el 5-1 del Recre ante el Yeclano
El capitán del Decano ensalza la fuerza del grupo, agradece el respaldo del Nuevo Colombino y llama a mantener la humildad en el tramo decisivo
Soy el señor Arzu; soluciono problemas

El RC Recreativo de Huelva firmó una de sus tardes más completas del curso con la contundente victoria por 5-1 frente al Yeclano Deportivo, y uno de los grandes protagonistas fue Antonio Domínguez. El capitán del Recreativo de Huelva, autor de un auténtico golazo y ovacionado por el Nuevo Colombino, compareció tras el encuentro en declaraciones recogidas por Recre.org para analizar una jornada redonda tanto en lo colectivo como en lo personal.
“Sinceramente hacía tiempo que no vivía un partido tan positivo en lo individual, pero sobre todo en lo grupal”, reconoció el onubense, satisfecho por haber ejecutado sobre el césped lo trabajado durante la semana. “Hemos jugado a lo que el míster nos había pedido. Cuando salen las cosas a nivel individual, uno se siente feliz, pero lo más importante es el resultado y el trabajo del equipo”.
Especialmente emotivo fue el momento de su sustitución, entre aplausos. “Siempre doy las gracias a la afición. Hoy ha sido un buen día y he salido muy aplaudido, pero otras veces no lo ha sido tanto y también me han apoyado. Eso refuerza en lo individual, pero sobre todo en lo colectivo, que es lo verdaderamente importante”, subrayó.
El ambiente en el Nuevo Colombino fue de auténtica fiesta, hasta el punto de que la grada se animó con la ola. “Lo comentábamos en el banquillo. Como jugador del Recre no recuerdo haber vivido algo así. Como aficionado sí, pero como futbolista creo que nunca. Ver a la gente contenta y feliz es lo más importante”, afirmó, aunque lanzó un mensaje de cautela: “No podemos sacar los pies del camino. Hay que seguir con humildad. Disfrutar hoy y mañana pensar en lo que viene”.
Sobre el momento del equipo, Antonio Domínguez considera que el grupo ha encontrado el equilibrio. “Parece que hemos dado con la tecla. Estamos haciendo un fútbol vistoso y además controlando detalles que antes nos costaban goles y puntos. Ahora el bloque está muy metido los 90 minutos y eso nos hace muy difíciles”.
En ese sentido, puso el foco en la competencia interna y en la mentalidad del vestuario como clave para aspirar a todo. “El míster no pone a un jugador porque no quiera, sino porque hay un plan de partido. Hay dos caminos: el del enfado que te saca de la corriente del grupo, o el de seguir preparado. Yo creo que ahí está la fuerza. Hoy me ha tocado jugar a mí; otro día le tocará a otro. Si seguimos así, vamos a ser un equipo muy complicado de vencer”.

Cuestionado por la clave del 5-1, el capitán fue claro: “La paciencia. Sabíamos que era un rival difícil, que suele perder por marcadores ajustados. Hemos sido verticales, hemos mantenido la calma y hemos estado muy acertados en el último pase. Tenemos jugadores muy buenos arriba que marcan diferencias y una línea defensiva que nos da muchísimo”.
El partido dejó además una imagen simbólica, con protagonismo de varios jugadores onubenses. “Mirar al lado y ver gente de Huelva defendiendo al Recre es un honor. Representar al club más importante de tu tierra y hacerlo con paisanos es una satisfacción enorme”, señaló.
También destacó el potencial del disparo lejano como recurso ante defensas cerradas, compartiendo protagonismo con Aitor: “En partidos así, el tiro desde fuera es un arma importante. De momento los dos lo hemos aprovechado”.
Por último, Domínguez valoró el papel de los capitanes en un vestuario que ha vivido momentos duros en temporadas recientes. “Ese sentimiento de pertenencia lo vivimos cada día. Mirar a la grada y ver a tus amigos, a tu familia, a gente de Huelva, lo hace especial. Pero lo que lo hace sencillo es la afición. Al jugador que viene de fuera lo recibe con los brazos abiertos. Eso ayuda muchísimo”.
Con la contundente victoria ante el Yeclano y el mensaje firme de uno de sus referentes, el Recreativo de Huelva afronta el tramo decisivo del campeonato con confianza renovada, ambición intacta y el respaldo incondicional de un Nuevo Colombino que vuelve a creer.


